Rancho clandestino en Iztapalapa


Redacción MX Político.- La geolocalización de cuatro yeguas hurtadas de un rancho que se encuentra en la carretera Picacho- Ajusco, dio como resultado la ubicación de un rastro clandestino en la alcaldía Iztapalapa, donde sus propietarios criminales perpetúan prácticas especistas. Aquellos animales robados que están marcados y que no pueden ser comercializados, son sacrificados hasta para consumo humano.

El 14 de julio a las 4:00 horas, personas dedicadas a la charrería, que destinan gran parte de su tiempo y recursos en alimentar y cuidar debidamente a los equinos, se dieron cuenta que cuatro de sus yeguas fueron sustraídas con lujo de violencia, debido a las marcas en el pasto y las rejas tiradas del corral, de acuerdo con la carpeta de investigación CI-FITLP/TLP-2/UI-2 C/D/00 254/07-2020, en propiedad de Grupo Cantón.

El Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado de la SAGARPA, no pudo combatir debidamente el Abigeato y contrabando de animales, que en casos enmarcados dentro de la ilegalidad, llegan hasta la venta de distintas especies como carne no aptas para su consumo humano.

Ante ello, los propietarios de Morena, Paloma, Catarina y Cubana, optaron por su propia cuenta hacerse pasar como consumidores de este rastro ilegal, que contaba con todo tipo de animales, con la intención de poder comprobar su ubicación, así como lo declaran a este periódico.

“Se concreta la compra de las yeguas. Fingen que son criollas del lugar y que todo está en regla, que no hay problema. Hay aproximadamente 30 caballos que desconocemos su procedencia. Ahí hay un rastro clandestino.

Dos de mis yeguas fueron sacrificadas, las cuales, tenían un localizador vía satelital. Aparte, estaban marcadas, para que las pueda identificar. Lo único que nosotros pudimos ver, fue que en un bote estaban las colas de las yeguas”, sostiene la dueña de los animales sustraídos y asesinados.

Los dueños del rastro clandestino se ofrecieron a trasladar a las yeguas en una camioneta roja (marca Ford tipo Pick-up con placas HF31412). La compra la concretó su hermano para que ella se adelantara y pudiera dar aviso a una patrulla estacionada entre Eje 3 y Los Reyes Culhuacán.

“Lo que yo hago es decirle a los policías: ‘disculpen, van a pasar unas yeguas que fueron robadas. Vienen en una camioneta roja, incluso aquí tengo la denuncia’. Entonces los policías se soprendieron, no sabían si era verdad.

Pero al ver pasar a las yeguas justo después de comentarles, entonces comienzan a vocearse, inmediatamente se cierran y los detienen para trasladarlos al MP que se encuentra en Miguel Ángel de Quevedo”, agregó.

En la segunda carpeta de investigación, iniciada en la agencia del MP COY-2, con folio CI-FICOY/COY-2/UI-3 C/D/00683/07-2020, narran cómo en menos de 24 horas, lograron con ayuda de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la detención de Alfonso “M”, de 62 años; Dilan “D”, de 20 años y un menor de 16 años, mientras trasladaban a Catarina y a Cubana, pues Morena y Paloma fueron sacrificadas al estar marcadas, las cuales estaban valuadas en 30 mil pesos cada una.

“Las dos yeguas que pude recuperar sufrieron de maltrato animal severo. Una de ellas tiene la parte superior izquierdo del ojo completamente desgarrado. A quince días del hecho, las hemos medicado y cuidado, pero todavía tienen el cuerpo tasajeado”, agregó la parte afectada.

Asimismo, sospecha que aquellos animales que no pueden vender con vida, se van al rastro como si fuera carne de ganado para consumo humano: “Preocupa porque es un rastro clandestino, no tiene las medidas sanitarias (…) Incluso uno de los microchips, alguien se lo tragó. Estos tipos manejan la carne tanto de caballo, como de ganado y hay varias carnicerías alrededor”, comentó.



jpob