Banxico en la Mira... / En opinión de Jesús Michel Narváez

 


Redacción MX Político.- Como bateador, no deja pasar una bola aunque la curva ataque los tobillos. Simplemente saca de la cachucha el acordeón en donde trae anotadas “todas las jugadas” para saber cómo agarrar el tolete y sacar la esférica del estadio.

Sí, símiles válidos cuando la autonomía del Banco de México se pone en riesgo y se oxigena que su gobernador Alejandro Díaz de León, participó como director del Banco Nacional de Comercio Exterior en el otorgamiento de créditos para la compra de una planta de fertilizante por parte de Pemex.

Y es el que el presidente se mostró contrariado porque su testigo estelar, su astro del momento, el hombre que descorrerá el velo de la corrupción “no incluyó en su declaración la compra de esa planta”.

Y frente a los periodistas preguntó y se respondió: “Otro asunto que no señala Lozoya de manera inexplicable. Otra planta de fertilizante que compraron, que se pagaron también como nueve mil millones de pesos. Ahí está la deuda. Saben quién daba os créditos, la banca de desarrollo. Nacional Financiera Banco de Comercio Exterior. Saben quiénes estaban ahí: …“estaba un hijo del expresidente De la Madrid y en Nacional Financiera, estaba el actual gobernador del Banco de México, estaba en Hacienda y después fue director del Bancomext cuando estos créditos. Entonces. Si es un asunto amerita ser tratado”. (El texto es fiel y los desaciertos gramaticales también. Díaz de León llegó a Bancomext en noviembre de 2015 y se fue en 2016. La operación de financió en marzo de 2015 con Enrique de la Madrid como titular y en Bancomext estaba Francisco N. González Díaz. En Nafinsa permaneció de 2013 a 2018 Jacques Rogozinski Schtulman. Solo para información del ciudadano presidente: ninguno de los dos estuvo en Nafinsa).

Es curiosa y rabiosa la respuesta al conocer que el Banco de México, en voz de su gobernador, Alejandro Díaz de León, dio a conocer horas antes que la institución recortó por quinta vez consecutiva su pronóstico sobre el comportamiento de la actividad económica para este año, a un rango de entre –4.6% y –12.8%, dependiendo de qué tan profundos sean los efectos derivados del brote, desde una estimación previa de entre –4.6% y –8.8%.

Dos personajes que se suman a la larga lista de “corruptos” –no se entendería de otra manera– y quienes tendrán que aclarar lo que a su derecho corresponda. Eso en el supuesto de que las afirmaciones presidenciales no tengan sustento, que es lo más probable.

Enrique de la Madrid Cordero ha sido un funcionario público al que no se le conocen escándalos. Su último cargo, secretario de Turismo, le permitió al país ingresar al top-​ten de países más visitados, algo que su sucesor, Miguel Torruco Marqués ha echado por la borda y por culpa de la pandemia, sino por el desmantelamiento de los organismos promotores de la industria sin chimeneas.

Lo grave no son los señalamientos hechos a vola paso y sin prueba alguna en la mano, sino la jiribilla que tiene la crítica hacia el gobernador del Banco de México quien defiende y con razón la autonomía de la institución. No sorprenderá a nadie que desde el púlpito presidencial se orqueste la campaña para desprestigiarlo, removerlo y que la autonomía sea enviada al “diablo”.

Estar alertas frente a los presidenciales arranques iracundos, no es ocioso.

E-​mail: jesusmichel1​1​@​hotmail.​com, Twitter: @jesusmichelMx


 

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