Arqueólogos hallaron en Coyoacán posibles restos de una capilla que ordenó construir Hernán Cortés



Redacción MX Político.- Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron en el barrio de La Conchita, Coyoacán, restos de una capilla que habría sido construida hacia 1524 por orden de Hernán Cortés.

A través del Seminario de Estudios sobre Coyoacán, realizado vía remota a causa de la pandemia del COVID-19, los investigadores Juan Cervantes Rosado, María de la Luz Moreno y Alejandro Meraz, explicaron que los vestigios se encontraron en el interior y las inmediaciones de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, entre 2012 y 2014.

En ese período, se estaban realizando en el recinto religioso del siglo XVIII trabajos de restauración, recimentación y mejoramiento, por lo que se activó un equipo de Salvamento Arqueológico del INAH para impedir que las obras destruyeran resto del patrimonio histórico que pudiera haber ocultos en el terreno.

Se cree que el templo se edificó para que los frailes menores y franciscanos pudieran predicar 

En estas excavaciones, que buscaban proteger posibles vestigios arqueológicos, los expertos hallaron en el templo y el atrio de la Iglesia, pistas de un pequeño oratorio que se erigió en ese espacio poco después de la llegada de Hernán Cortés a América.

En 1522, tras la toma de México-Tenochtitlán, el conquistador español se estableció en Coyoacán. Según explicaron los investigadores, alrededor de dos años después, ordenó a los habitantes originarios de Ecatempan, -nombre que recibía en aquella época el pueblo de indios de Coyoacán-, construir una pequeña capilla provisional, donde los frailes menores y franciscanos pudieran predicar.

El modesto oratorio se erigió en poco tiempo, empleando materiales perecederos como la madera, el adobe y el lodo. Además, contó con un gran patio, o atrio.

“La capilla construida contó entonces con un gran atrio y conforma hoy lo que popularmente se conoce como Plaza o Jardín de La Conchita, erigida en el mismo espacio que los elementos arquitectónicos prehispánicos y aprovechando su presencia”, explicaron los arqueólogos del INAH.

A través de 15 unidades de excavación, los expertos hallaron evidencias de que el pequeño templo se erigió sobre elementos arquitectónicos prehispánicos. Así lo demuestra la elevación del terreno y la presencia de una estructura tepaneca descubierta durante las prospecciones.

Estas construcciones, anteriores a la llegada de los españoles, corresponden a distintas épocas. La más antigua se alzó en el período Epiclásico, esto es, entre el año 650 y el 900 d.C. También se detectaron conjuntos que datan del Posclásico Temprano, entre el 900 y el 1200 d.C.

De acuerdo a los investigadores, estos montículos fueron aprovechados más tarde, en el Posclásico Tardío (entre 1200 y 1521 d.C.) por grupos tepanecas que se asentaron en la región. La estructura que edificaron, sin embargo, fue arrasada cuando llegó Hernán Cortés, para levantar la parte principal de la capilla provisional.

La Iglesia de la Inmaculada Concepción, que continúa en pie, fue construida después, en el siglo XVIII. En los trabajos de restauración del edificio, realizados entre el 2012 y el 2014., se hallaron los restos de la pequeña capilla que habría ordenado erigir el conquistador.

La Iglesia de la Inmaculada Concepción, que hoy en día se mantiene en pie en ese espacio, fue construida mucho tiempo después, en el siglo XVIII, por orden de los dominicos. Para su edificación, se demolió un recinto religioso anterior, cuya cimentación quedó sepultada.

“Tendríamos una primera construcción del siglo XVI de la que no hay evidencias, salvo algunos entierros que debieron estar asociados a la misma, y que estuvo ubicada más al este, hacia la zona del altar. En la segunda instancia, tenemos los pisos de otra estructura con una planta similar a la de una capilla abierta, de finales del siglo XVII o inicios del XVIII, y que también contó con inhumaciones, sobre la cual se construyó (hacia 1750) la iglesia que vemos hoy en día”, resumió el arqueólogo Juan Cervantes.

Entierros

En las excavaciones se recuperaron los restos de más de 500 individuos. 

Durante los trabajos, el equipo de Salvamento arqueológico del INAH descubrió, además de las estructuras arquitectónicas, varios enterramientos. Dos de ellos eran prehispánicos, y 201, sepulturas cristianas.

“De época prehispánica, en el sitio se recuperaron dos entierros del período Posclásico Temprano, y uno más del Posclásico Tardío. El grueso, 201, correspondieron a entierros cristianos de los siglos XVI y XIX: 169 se encontraron con relación anatómica y 32 fueron entierros secundarios que formaron parte de un osario. En total se recuperaron los restos de más de 500 individuos, de los cuales el 80% falleció en edad adulta”, explicó el INAH en un comunicado.



**Con información de medios **Foto especial

jupm