El agua de la vida te preguntará: “¡¿A quién?!” / En opinión de Antonio Balam




DIARIO DE ANTHONY

11:25 a. m. Mi vacío… Querer pertenecer a ALGUIEN. Sigue siendo miércoles y… Sigo escuchando este triste tema: “Iris and Jasper”, de la película “The Holiday”.

Superar el vacío que mi padre muerto me dejó… Superarlo. ¿Era ya tiempo para decirlo? Que todo y lo único que siempre quise fue TENER UN PADRE…
Muchas cosas no puedo todavía “explicar”. Tengo un poco de miedo. ¿Y si nunca lo supero? Este vacío y abandono. Dejo de escribir, y entonces

RECUERDO aquel pasaje de “La Historia Interminable”: “Quisieras poder amar para regresar a tu mundo. Pero el Agua de la Vida te preguntará a quién. No se puede amar solo así y en general”.

Bastián es –o era– un niño al que su padre ya NO LO NOTABA. Aparte de que le hacían mofa en su escuela, porque era gordito… “¡Ayúdame! ¡Yo solo no puedo salir de este hielo!”

Amé este libro. Lo leí en el 2009. Y, gracias a él, esta historia, fue que me atreví a pensar de que ALGO no estaba bien en mí. Y ahora, ¡mírame!

Por mucho tiempo la literatura me consoló… Al final, Bastián regresa junto a su padre. Y, de nueva cuenta los dos vuelven a ser felices.

Ahora lo sé. ¡Siempre supe de que yo tampoco podía amar a cualquiera y en general! Y ahora, ¡estoy perdido! Sigo perdido en este vacío que no se llena con nada. “El amor de Bastián para con su padre…”

¡Cómo podría explicarlo! Es solamente ficción, pero… Traigo a mi mente aquella frase del padre: “¡Chaval! ¿Dónde has estado? ¡Te he buscado desde ayer! Bastián, casi me vuelvo loco…!”

¡Ficción! ¡Quiero que me entierren con una copia de este libro tan hermoso! Un consuelo: “Bastián vuelve a “encontrar” a su Padre… pero yo… tal vez nunca lo haga”.

“LAS PARTES MÁS HERMOSAS DE “LA HISTORIA INTERMINABLE”, por Michael Ende.

“Quisieras poder amar, para volver a tu mundo. Amar… ¡eso se dice muy fácilmente! El agua de la vida te preguntará: ¿A quién? No se puede amar sencillamente, en general y de cualquier manera”.

“¡Gran señor, vuélvete niño! Te esperamos con cariño. No te quedes en la puerta: ¡para ti siempre está abierta! Todo está ya preparado desde un remoto pasado”.

“Duerme, niño, buenas noches, duérmete ya sin reproches. Gran señor, hazte pequeño, duerme con todo tu empeño”.

“Sin embargo, entonces oyó de pronto lo que el hombre quería decirle; no lo oyó con los oídos sino muy hondo, en su propio corazón: -¡Ayúdame, por favor! ¡No me abandones! No puedo salir solo de este hielo. ¡Ayúdame! ¡Solo tú puedes librarme de él…! ¡Tú solo!”

“Su padre en silencio, lo atrajo hacia sí y lo abrazó, y los dos se hicieron mutuas caricias. Después de estar sentados así largo rato, el padre respiró profundamente, miró a Bastián a la cara y empezó a sonreír. Era la sonrisa más feliz que Bastián le había visto nunca. “Desde ahora”, dijo el padre con una voz totalmente cambiada, “desde ahora todo será distinto entre nosotros, ¿no crees?” Y bastián movió la cabeza afirmativamente.

Tenía el corazón demasiado rebosante para hablar”.

Anthony Smart







- — -





Los comentarios emitidos en esta columna son responsabilidad de sus autores y no refleja la posición del medio.