Están destruyendo las pruebas “y eso me hace sospechar muchas cosas”: presidenta de la CNDH


Redacción, MX Político.- — Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), denunció que las personas que tienen tomadas las instalaciones del organismo, en la Ciudad de México, han destruido expedientes con información sensible, situación que le hace suponer que hay interés para que algunos casos no se resuelvan.

En entrevista telefónica, la ombudsperson consideró inaceptable que, además de vandalizar la sede nacional de la CNDH, quienes la ocupan desde el pasado jueves 3 incurran en actos que afectan directamente el desarrollo de las investigaciones y, de paso, afecten su imagen como presidenta.

Debido a que algunas son carpetas recientes, dijo, no hay seguridad de que exista respaldo electrónico de los documentos que contienen.

“Lo que me preocupa es que están destruyendo expedientes, rompiendo quejas y papeles importantes con los que las víctimas de desaparecidos y violaciones muy graves de derechos humanos han llegado a esta Comisión, depositando aquí su confianza. Y lo que ellos (quienes ocupan el edificio) hacen es obstruir la justicia”.

Añadió: “Están destruyendo las pruebas y eso a mí me da muy mala espina, me hace sospechar muchas cosas. ¿Qué es lo que quieren? ¿Que no se solucionen los casos de violaciones graves? ¿Decir que la Comisión es omisa y no quiere tocar al gobierno o a cualquier otro grupo? Eso es muy delicado. (…) Lo material se repone, pero si podemos esclarecer el paradero de una persona desaparecida y son destruidas pruebas para ello, eso sí es grave y no tiene perdón”, precisó la regiomontana.

Y señaló que el departamento jurídico de la CNDH analiza si presenta una denuncia penal por los destrozos en el interior.

Piedra Ibarra llamó a la ciudadanía a condenar el comportamiento de las manifestantes, porque lo que hacen es eliminar pruebas, sin que ella sepa cuál es su propósito de fondo, ni quién patrocina estos ataques contra la institución, pues sólo se hacen llamar los colectivos Ni una menos y Las brujas del mar.

“Yo no quisiera decir que son tales o cuáles. Precisamente le pido a los medios de comunicación que hagan una investigación seria para que digan quiénes están ahí y si realmente representan a víctimas. Eso es lo que tenemos que encontrar. Nosotros no nos vamos a desviar en esas investigaciones. Documentamos lo que pasa, pero con un buen reportaje se debe investigar”, apuntó.

Hasta ahora la CNDH desconoce cuáles son los expedientes que se han perdido, pues únicamente se ha visto que los ocupantes han arrojado carpetas por la ventana, y algunas de personas recientemente interpusieron quejas, por lo que procederán a hacer una revisión para saber cuáles cuentan con respaldo digital.

Piedra explicó que, en la toma del edificio, inicialmente acudieron a pedir justicia los familiares de dos personas, coincidentemente de San Luis Potosí. Se presentó un matrimonio por la violación de una hija menor de edad, así como la madre de un joven que fue quemado vivo.

La presidenta de la CNDH aclaró que los dos casos ya fueron canalizados y su solución se encuentra en proceso, con la intervención que compete al organismo, por lo que los familiares se retiraron.

Sin embargo, se quedaron en el edificio otras personas encapuchadas que ella no ha podido identificar y que han efectuado actos vandálicos en las instalaciones, como pintarrajear las paredes, quemar sillas, arrojar muebles desde el balcón y saquear el refrigerador de la Comisión, con comida gourmet, según las personas que se encuentran dentro de las instalaciones.

Sobre este punto en particular, Piedra aclaró que lo que encontraron fueron raciones de todo un mes para las más de 30 personas que laboran ahí.
Y aseguró que para resolver la toma de la CNDH no se pedirá el uso de la fuerza pública, pues ella es partidaria del diálogo y no de la represión.

Se dijo respetuosa del activismo al recordar que ella, como integrante del Comité Eureka, que busca desaparecidos, participó en algunas actividades para presionar a las autoridades. Sus compañeras, dijo, en alguna ocasión se encadenaron y se amordazaron, y hasta emprendieron huelgas de hambre, pero aclaró que nunca efectuaron actos de vandalismo, ni dañaron expedientes, como lo hacen las personas que ahora tienen tomadas las instalaciones de la CNDH.

Adelantó que acudirá al Senado de la República, si es requerida, para responder cuestionamientos de los legisladores, aunque se dijo partidaria de que mejor le permitan seguir concentrada en su labor como defensora de los derechos humanos.

Rosario Piedra comentó que, al no poder acudir a su oficina, actualmente trabaja en distintas partes y que las funciones de la Comisión no se detienen. Como muestra, mencionó que ya colocaron un módulo para trámites y recepción de quejas en el centro Histórico de la Ciudad de México.

Dijo que no ha acudido al edificio tomado para no provocar, aunque afirmó que no se esconde, pues siente que su desempeño al frente del organismo ha sido honesto y no existe razón para que deje de aparecer en público.

“Si es necesario que vaya, voy. No me escondo de nadie. Tengo mi conciencia tranquila y estoy para servir a todo el mundo. (…) La CNDH es autónoma, pero no solamente del gobierno, sino que es autónoma de poderes económicos, oscuros y fácticos que siguen operando en este país. Es autónoma de grupos facciosos que usan esos poderes para reventar, desprestigiar e impedir que se acabe con la práctica de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales”, finalizó.

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