Abandonados se sienten comerciantes del Centro Histórico



Redacción MX Político.- Empresarios del Centro Histórico que agremian a unos 3 mil 500 establecimientos entre los que se encuentran centros joyeros, tiendas de ropa, ópticas, restaurantes, fondas, negocios de comida rápida, hoteles, entre otros, afirman que mientras las actividades comerciales se van regularizando en casi todas las zonas y plazas de la capital, el primer cuadro de la Ciudad de México sigue afectado; ahora por el poco apoyo que han tenido por parte del gobierno local, pues señalan que los subsidios y ayudas que les garantizaron sólo quedaron en promesas vacías.

Las pérdidas y afectaciones a las cuales han sido expuestos estos negocios, no se limitan a las últimas tres semanas, desde hace seis meses estos establecimientos arrastran números rojos. Y es que, desde marzo pasado, más del 70 por ciento de establecimientos de esta zona tuvo que cerrar al no recibir ningún apoyo fiscal o económico, cuando sus giros fueron declarados no esenciales ante la emergencia sanitaria.

El popular “Restaurante vegetariano”, fundado en 1936 y ubicado en la calle de Motolinía del Centro Histórico, corre el mismo peligro que los demás establecimientos en la zona.

Karla, propietaria de dicho establecimiento, cuenta a Crónica los retos que implican para los empresarios mantener a flote sus negocios, pues siendo éstos su único patrimonio y fuente de ingresos no pueden darles la espalda.

“Hemos cumplido con las normas establecidas por las autoridades, nos ceñimos a las leyes y mientras tanto el gobierno no apoya a los comerciantes, al contrario, nos han dejado a la deriva”.

Señala que al inicio de la pandemia el gobierno local prometió hacer entrega de apoyos económicos, los cuales tenían un equivalente a 25 mil pesos; aunque se garantizó que el apoyo se recibiría en el mes de agosto, hasta la fecha las autoridades no han entregado nada.

“Lejos de apoyarnos, los elementos de la policía capitalina nos impedían entrar a nuestros locales, durante más de tres meses no pudimos trabajar, derivado de estos problemas tuvimos que reducir nuestra plantilla laboral en un 90 por ciento; es devastador ver cómo lo que se construyó durante 50 años se ha derrumbado en sólo cinco meses”.

Asimismo, comenta que durante este tiempo los gastos básicos como agua, luz, gas, entre otros, incrementaron a pesar de no haber hecho uso de éstos.

Debido a las circunstancias tan adversas, este grupo de empresarios ha hecho hasta lo imposible por tener respuesta de las autoridades, aunque hasta el momento ha sido inútil.

“Desde julio, Javier Daboud, subdirector de Diálogo y Conciliación en Vía Pública, nos prometió implementar mesas de diálogo para dar seguimiento a nuestras peticiones; hasta el momento no hemos sabido nada de él”.

Sin ninguna solución por parte del gobierno, Karla ha tenido que hipotecar su casa, vender sus autos e incluso conseguir un trabajo en una farmacia para solventar los gastos del restaurante.

“Me encuentro endeudada a más no poder, estoy perdiendo el patrimonio de mi familia, si las cosas continúan de esta manera lo más probable es que para finales de año pierda mi negocio”, cuenta con voz quebrada.

Mientras el apoyo por las autoridades es nulo, comenta que han sido presionados por personal de la Secretaría del Trabajo para hacer la entrega de aguinaldos a empleados, de no ser así, ameritaría la suspensión indefinida del establecimiento.

“El gobierno ha adoptado una actitud inhumana con nosotros los empresarios, son cada vez más los negocios de antaño que se ven afectados por la falta de apoyo; mientras a nosotros nos niegan los subsidios y nos dan la espalda el Centro Histórico continúa desmoronándose”.

Óscar era dueño de dos ópticas en la calle de Madero, las bajas ventas y las extorsiones constantes por parte de delincuentes y elementos de la policía lo obligaron a cerrar lo último que le quedaba para subsistir.

A pesar de las constantes denuncias, cuenta que jamás recibió una respuesta por parte de las autoridades, al contrario, la inmobiliaria del Centro Histórico embargó sus pertenencias al no poder pagar los meses de renta que adeudaba.

“Llevo más de dos meses sin poder sacar mi equipo inmobiliario, no he podido trabajar y las deudas siguen aumentando, lo que más me duele es dejar sin empleo a la gente que dependía de mi”.

A pesar de estar constantemente en negociaciones con el gobierno local, señala que el apoyo es insuficiente, pues no se han visto acciones concretas por parte de ellos.

“Nos dan migajas, nos aumentan la luz, el agua y elevan desmedidamente las rentas, el apoyo que prometieron y que jamás llegó sólo nos sirve para pagar lo que nos cobran de impuestos”.

Aclaró que sólo un sector diminuto recibió ese apoyo, pues jamás hubo un diálogo directo con los empresarios para saber cómo adquirir dicho apoyo.

“La realidad es que, de empresarios, pasamos a ser la caja chica del gobierno, nos generan más obstáculos para realizar nuestro trabajo”.

Mirna, otra de las afectadas por esta situación, asegura que el mayor problema que viven los microempresarios es la segmentación que el gobierno ha estado impulsando a lo largo de estos dos años.

“Ni fifís ni ricos y menos privilegiados, somos personas que hemos luchado para obtener un patrimonio y un trabajo digno, si tengo una empresa no fue por estar acostada”, señala.

Como administradora y dueña de una joyería en la calle Madero, aseguró que el principal problema para los negocios en crecimiento es el poco apoyo que se obtiene por parte del gobierno, pues lejos de apoyarlos les exigen requisitos o multas que en épocas de COVID resultan imposibles de pagar.

“Nos exigen todo tipo de requisitos para poder trabajar, y lo que ganamos apenas nos alcanza para comer, no hay apoyo o ayuda a los empresarios; los plantones, las extorsiones y los robos a locales son el pan de cada día en el Centro, es difícil que podamos volver a lo que era antes”.

Ahora los empresarios están a la deriva, aunque para muchos la mejor opción es el cierre de sus comercios, otros aún tienen fe en salir victoriosos ante esta pandemia. 

**Información La Crónica **Foto: Especial

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