Turismo de naturaleza puede revertir precariedad en áreas rurales



Redacción MX Político.- Desde tiempos precolombinos las culturas mexicanas destacaron por el desarrollo de la agricultura. En el territorio que hoy ocupa la Ciudad de México, antes lacustre; se implementó el sistema de chinampas, una innovación tecnológica sin precedentes para su época y que perdura hasta nuestros días en zonas sureñas de la capital.

Sin embargo, el potencial rural de nuestro país se diluyó dramáticamente por falta de apoyos, al grado de ser una actividad económica inequitativa que generó precariedad principalmente en las condiciones de vida de los productores, y poco a poco ha quedado relegada.

En ese sentido, la Diputada por Morena, Guadalupe Aguilar Solache, presentó una iniciativa con Proyecto de Decreto con la que se busca reformar el artículo 23 de la Ley de Desarrollo Sustentable de la Ciudad de México, con el fin de aprovechar adecuadamente los recursos naturales y culturales.

El proyecto pretende integrar los esfuerzos e iniciativas de las propias comunidades, las autoridades, organizaciones no gubernamentales e iniciativa privada, para diversificar las actividades económicas de las zonas rurales mediante el impulso del turismo de naturaleza.

La propuesta incluye el turismo rural, turismo de aventura y ecoturismo, toda vez que con estas actividades se promueve también el aprovechamiento sustentable de los recursos a través de un proyecto integral que engloba diversos aspectos.

"Una alternativa sólida para la generación de empleos, una estrategia para el desarrollo de comunidades y un medio para la difusión del patrimonio cultural de la Ciudad de México", expuso.

Al recuperar las opiniones especializadas sobre el tema, la legisladora apuntó que el desarrollo rural persigue tres objetivos:

a) Mejorar la formación y el bienestar de quienes viven de este medio, es decir, casi la mitad de la población mundial; para erradicar la pobreza extrema y evitar la migración a la periferia de centros urbanos, donde la marginación es absoluta.

b) Alcanzar una producción agrícola sostenible que garantice a todos los sectores sociales el acceso a los alimentos.

c) Proteger y conservar la capacidad productiva para asegurar los servicios ambientales, culturales y alimenticios que ofrece ese sector.

De esta manera, se incrementarán los ingresos de mujeres y hombres dedicados al campo para mejorar sus condiciones de vida.


**Texto: Cortesía **Foto: Especial

esm